Yo no sé

¡No te consigo encontrar!
Dices blasfemas, gritas!
Disgustada, lloro tu dolor infinito
Te murió un amor… ¡Lo sé bien!

También de mí partió una quimera,
dando golpes en mi alma,
Lloro bajito, me trago las ansias
Espero que llegues, que entres,

Que pase el viento
¡Que el mar se calme también!
Que encuentre en mi pecho
el muelle sereno para aquel abrazo.

Aún te amo
¡Te quiero como antes!
Y entonces era y es tan diferente
¿Y entonces?

No me mires desde arriba ni desde el lado
¡Soy yo!
Soy una niña perdida a la espera,
Me parte el corazón.

¡Nunca estás cuando te llamo!
¿Lo sabias? ¿no?, ¡te necesito, siempre!
¡A todas horas es tiempo de que estés aquí!
Lástima que no entiendas que todo es solo eso,

Ya estoy pensando lo que pasa en mi corazón!
Queda muy poco tiempo y es tanto el tiempo en soledad
que me quedo sola, hablando conmigo
mirando dentro de mí,

pensando en cómo se siente tu corazón,
¿Qué pasó entre nosotros? ¡No lo sé!
¡Quería tanto rendir mi alegría en tu mano!
¡Como si fuera seda! Y estar así, ante el cielo,

La puerta abierta, tú, yo y Dios mirando
Nuestro amor,
La constante renovación de nuestro descubrimiento.
¡El amor infinito de nuestra unión!

¡Solo eso!, pero nunca estás cerca,
¿O estás?, ¡no te veo!
Oh, pobre ilusión, ¿Estaré ciega?
¡Oh, juventud lejana!
¡Oh, vida que giras y te escapas entre mis manos!

© Francelina Robin