¡Viva la Primavera!

Cada 21 de marzo se celebra la entrada de la primavera, en mi jardín tiene el objetivo de consagrar la reflexión sobre nuestros tiempos. Esto fortalece la cultura de nuestro planeta, es algo relevante debido a que las flores florecen en todas las capitales del mundo, entre ellas París donde aparecen multitudes de flores blancas y azules. También pasa en el resto de países. En Europa existe la primavera de los poetas y cada uno escribe sus metas. En Colombia yo sería solamente poeta porque sus flores nunca las vi, es un lugar que nunca visité pero creo que serán muy coloridas. Comúnmente la primavera brilla, el sol está en presencia de tantas rosas y los poetas extraen de sus memorias sus bellas historias florecidas. Hoy descubrí que no es solo en Portugal donde se celebra el día de la poesía, allí aparecen flores de todos los colores y las mimosas se perciben desde el Monte de Santa Lucía, en Viana do Castelo. Coincide con el equinoccio de la primavera y tradicionalmente se sube a la catedral, se celebra en la subida y acompaña el perfume excepcional por todo el amarillo camino, hacia arriba y hacia abajo, se exponen textos de muchos poetas de aquí y de allá, ¡poetas de todo el mundo!

La poesía es una manifestación artística del espíritu humano, cuya verdadera materia es el sonido. La poesía está técnicamente al alcance de todos, con el significado de creación, es una forma de arte que crea, se concibe como expresión artística de la belleza por medio de la palabra. Es similar a cuando probamos, en el suelo de nuestro jardín, la posición de las flores para ver si los colores combinan bien. La poesía es vida, es el movimiento de las hojas con el viento, es el aire, el mar, el cielo. La poesía es la existencia, el compromiso social y personal, el firmamento. En silencio, la poesía se transforma en un arma emitida y desapercibida, en un instrumento multifacético y cambiante, por la mano ferviente del poeta, se convierte en un mundo de flores. Yo solo escribo a las flores para consolar mi dulce poesía, es así como se abren las flores individuales, la conciencia humana, el pueblo, la voz del paraíso, del que gana y del que pierde, la voz del alma, de lo inexpresable, la voz de la luz, la de la oscuridad de la vida y de la muerte. De una manera extraordinaria la poesía se transforma en una voz entre las voces, en una alegría, en un grito unánime, en sueños. Como diría Ungaretti: capaces de desgarrar el velo que oculta la conciencia más profunda y, arrancar, como si se descubriera la caja de Pandora. Hoy todos juntos celebramos la poesía con una sola voz y con fervor porque hay muchas flores y muchos escritores con una única melodía, porque somos nosotros, los famosos de Granada Costa.

Cuando termina el invierno y llegan los días soleados y más activos de la primavera, las ciudades se llenan de colores y perfumes. Para muchos, este es un momento de esperanzas y alegrías renovadas, que después de los días fríos de la temporada anterior, pueden surgir una vez más en sus corazones. No es raro que algunos asocien la primavera con los buenos sentimientos, con el amor, la paz y los días de tranquilidad. La temporada incluso inspira a las personas a tomar la belleza de esa época del año para sí mismos y traducirla en hermosas palabras. La primavera ha inspirado a los poetas tanto como el amor, no en vano ha sido asociada a éste. Tanto es así que prácticamente ninguno de los más célebres poetas ha omitido escribir una poesía a la primavera. Estamos viviendo malos momentos, ¡serán bienvenidas algunas buenas sugerencias de poemas sobre la primavera, recopilados en la situación actual de fiebre por Coronavirus.

Todo está preparado, vive conmigo, soy luna. Su imagen me llegó con su magia, su perfume y su color con la llave de su sonrisa y con una canción aprendimos el idioma del amor. Siempre un sueño irá por ti, creciendo juntos aprendemos a vivir. Siempre estarás en mí, el tiempo que pasó y nos llevó y las flores florecieron, como en la primavera cuando despierta la flor, como las melodías que llenan de valor. Vives en mí, estoy en ti como esa lluvia que moja el corazón, como un poema que nunca se escribió. Vives en mí, estoy en ti. Quiero confesarte, pasa el tiempo y no dejo de pensar que todo lo que hago me lleva a ti. Yo solo quiero que seas feliz, si el sueño es realidad, dime por qué lo dejarías escapar. Siento tu mirada en mí, encontrarte así, podré seguir como la primavera despierta a la flor, como las melodías que llenan de valor. Vives en mí, estoy en ti como esa lluvia que moja el corazón, como un poema con nombre de flor que nunca se escribió. Vives en mí, estoy en ti, oh, oh, oh, oh. Como la primavera despierta a la flor, como melodías que llenan de valor, vives en mí, estoy en ti como esa lluvia que moja el corazón, como un poema que nunca se escribió. Mi amor solito, es como un jardín sin una flor. Solo desearía poder ir y decirle a él cómo es sentirse triste y con nostalgia. A mí me gusta tanto y a él es posible que le guste yo. Y resulta que estoy más lejos de él que de la estrella para brillar en la tarde, a la estrella le diría “baja a la tierra, el amor existe y la poesía es soñar, solo espera para ver nacer la primavera, para no morir”. No hay amor solito, es juntito cuando es bueno. Yo querría darle todo mi cariño, yo querría tener felicidad, ¡pues mi amor es tan grande! Un encanto que no tiene fin y, mientras tanto, él ni sabe que eso existe. Es tan triste sentir nostalgia del amor, yo le diré “amor, tanto te busqué, ¡quién pudiera ser tu primavera!” y después moriré.

La primavera besaba suavemente la arboleda, y el verde nuevo brotaba como una verde humareda. Las nubes iban pasando sobre el campo juvenil. Yo vi en las hojas temblando las frescas lluvias de abril, porque marzo esta acabando. Bajo ese almendro florecido, cargado de flores recordé que yo estuve maldita en mi juventud y no tuve amor. Hoy, en mitad de la vida, me he parado a meditar. Juventud nunca vivida ¡quién te volviera a sentir! Viene la canción, la tristeza dulce y el galante amor. Con la primavera viene una ansiedad de pájaro preso. No hay centro más noble que el de padecer. Abril, sin tu existencia sería un invierno con caídos dolores, pero aunque abril no te abra a ti tus flores, tú siempre exaltarás la primavera. Eres la primavera más triste, te llevas al mundo contigo. Líbranos de este malvado Covid-19, al pobre y al rico. Las rosas se quedan en los caminos interiores de los jardines, ni tiempo a decir adiós a tus seres queridos. ¿Para qué planté tantas flores? nadie esperaba este devorador de almas creyentes en Dios. ¿Qué creen? tenemos que cerrarnos en casa como los leprosos y nos tienen que poner la comida en la puerta. Primavera de las vidas arruinadas, ¿cómo va a trepar entre los jazmines? ¿cómo va a encontrarlas junto a las fuentes de espejos dorados y cantos ardientes? De la tierra enferma en las pardas grietas, enciende rosales de rojas piruetas. Pone sus encajes, prende sus verduras, en la piedra triste de las sepulturas. Doña Primavera de manos gloriosas, haz que por la vida derramemos rosas. Rosas de alegría, rosas de perdón, rosas de cariño y de exultación.

Siento tanta tristeza por todos mis hermanos, los que están bien y aquellos que están sufriendo. Pues la soledad cada vez forma más parte de las personas, especialmente los mayores que fallecen silenciosamente. Solos estamos ante una epidemia en medio de la flor de la primavera. En España al gobierno poco le importa, solo vale el dinero de los impuestos ¿y los humanos? crece el número de muertos con la pandemia y no quiere meterse la mano en el bolsillo por la sanidad. No hay misericordia, prefiere dar el dinero a las empresas. Mi marido y yo vivimos aquí y pagamos como los ciudadanos españoles y ni tan solo tengo una receta para mis medicamentos, no puedo andar, ¿quién me va a traer los medicamentos? Si no tengo un amigo que me pregunte si estoy viva o muerta, moriremos aquí podridos como todos los demás, no hay solidaridad. Los demás países no sé cómo actúan, pero nadie tiene la obligación, es el estado quien debería tener un fondo para ayudar. ¡Ay, primavera! Tantas semillas puse en la tierra para tener flores, para sonreír y divertirme con ellas, pero el Coronavirus comenzó a atacar a personas que yo considero amigos. La poesía ya no tiene rima, ni con limón ni con lima. Ni con flor del limonero que huele a flor de primavera y su perfume con encanto, pero qué tristeza, ya no hay plaza en el cementerio. Dentro de poco tendrán que abrir trincheras para meter a los muertos como en la guerra. Primavera 2020, tengo ya bastantes encima de mí, pero marcas una página de mi vida sobre la tierra y ¿quién vive en la miseria? ¿cómo marca la distancia en una pandemia? Si no tiene casa para vivir ni tiene qué comer. No hay poesía ni primavera para escribir, solo hay agua del cielo y morir. Rey muerto en la cruz, ¿nos puedes salvar de esta triste epidemia con las flores de la primavera? ¡Viva en rey salvador! Amén.

© Francelina Robin

21 de Marzo, ¡Viva la Primavera!

Abrió una rosa en mi jardín,
y más flores con mucha color,
todos los jardineros se prestan a cuidarlas,
¡tratadlas con cariño, no vayáis a dañarlas!

Comprended que su tallo es frágil y delicado,
sembrado por mis pequeñitas manos
para que así perdure tiene que ser mimado,
regarlas cada día y que no les dé mucho el viento.

Protegerlas del sol, de un brusco movimiento,
milagro es lo que ha surgido de aquella semillita
que un día sembré, ¡qué cosa más bonita!
Mira mi jardín tratando de no mirarme,

parece… ¿ves que parece?
que las flores se quieren marchitar…
¡Ánimo! Aún las puedes salvar,
solo puedo mirar en mi interior,

pues es mi jardín, es mi alma.
Mira en tu jardín,
ha llegado a recibirme un colibrí
y los árboles alegres se mecen

y mi presencia agradecen.
Y las flores me impregnan de perfume,
nuestro gozo en el jardín, ya lo asume.
Celoso miras tu jardín,

Celosa te escondes de él,
pero tu curiosidad no te abandona y te dice
«mira en tu jardín».
Pero ¿qué pasa contigo?

¿Qué pasa conmigo misma?
¿A caso le tengo miedo?
El jardín, mi jardín,
lleno de rosas negras
que no tiene remedio,
rosas que no soportan la luz,
rosas que aman las tinieblas.
rosas, y más rosas

En esta primavera disgustosa
Reciban mis penas
por este triste poema de flores
para consolar la humanidad

que está de luto, ¡incluso el tiempo llora!
Como mis flores con pétalos de lágrimas.
Les ofrezco todas las flores de mi jardín
por las penas que estamos viviendo en el mundo.

En este 2020, en la memoria de todos
aquí dejo mis flores
triste primavera, con tristeza,
que Dios salve el mundo, yo les regalo mis flores.

© Francelina Robin