Un rayo de luz

25 abril 2017

Tras la presentación de mi libro «De las tres hermanas ¿a cuál llamas cariño?» el día 21 de abril, el Presidente del Proyecto Nacional de Cultura Granada Costa, me ha escrito estas palabras que me emocionaron mucho y que son para mí un inmenso honor. Gracias al director José Segura y a todos los partícipes de Granada Costa, en especial a Carmen Carrasco, Alfonso Monteagudo. Hoy, con mi edad, prácticamente al fin de mi vida, nunca pensé que recibiría tal honor. ¡¡Gracias a todos y que dios les bendiga con mucha salud y muchos años de vida!! Un gran abrazo a todos:

El pasado día 21 de abril de 2017, durante mi visita a Villajoyosa, Alicante, para acompañar a nuestra querida amiga Francelina Robin en la presentación de su último libro, De tres hermanas ¿A cuál llamas cariño?, y en el cual nos dimos cita algunos compañeros más del proyecto cultural Granada Costa como Alfonso Monteagudo acompañado de su esposa Vera, Carmen Carrasco, Francisco Rossi, José Alberto Escolar y Ester Alonso, más todos los invitados de la propia Francelina, que estaba acompañada de su marido Claude Robin, el prologuista del libro, Martin Gatica, la correctora del libro, Leticia y un nutrido grupo de más de 60 personas obtuve esta reflexión: que estamos en un país tan plural que prácticamente ninguno de los que nos encontrábamos allí éramos hijos de Villajoyosa y que la gran mayoría pertenecía a diferentes países y es que claro, desde hace bastantes años que empezaron los proyectos culturales, ha cambiado nuestro país drásticamente.

En el año 1931 nació un gran proyecto cultural fomentado por un grupo de estudiantes y políticos como propaganda de la Segunda República llamado «La Barraca». Por supuesto, tuvo apoyos como el del Ministro Fernando de los Ríos, gran amigo del escritor y poeta García Lorca, pero también detractores como el también Ministro Indalecio Prieto, que lo criticó como «dinero para los titiriteros».

Acabada la guerra, y después de haber estado durante la misma, la Sección Femenina apoyando al bando ganador, tomó fuerza como proyecto cultural que perduró hasta el final del régimen franquista en el año 1975. Por supuesto, tanto un proyecto como el otro, estuvieron subvencionados con dinero público de la nación y ambos sirvieron para hacer propaganda del Gobierno que los apoyaba. También, desde 1950 hasta nuestra fecha, han surgido infinidad de asociaciones culturales, unas con más éxito que otras, en su mayoría todas bajo el paraguas de la subvención pública.

En este, nuestro proyecto de ámbito nacional, hasta el día de hoy todos los esfuerzos y los logros han sido fruto de la continuidad y esfuerzo propio de las personas que estamos y apoyamos el Proyecto Nacional de Cultura Granada Costa. Cada evento es un día nuevo que amanece para nosotros y cada persona que se incorpora al Proyecto es un rayo más de luz para iluminar nuestro camino.

Francelina Robin se incorporó a nuestro proyecto en el año 2014 de la mano de otra compañera también ciudadana de mundo, y residente en Torremolinos, llamada Soledad Durnes Casañal. Desde ese mismo año, se incorporó con tal decisión en nuestro proyecto que ha participado en los principales eventos culturales que hemos mantenido por diferentes lugares de nuestra geografía. Nos ha cautivado con su forma de hablar, una mezcla entre francés, portugués y español, con su gran sonrisa y amabilidad.

Poco a poco, hemos ido descubriendo la vida tan apasionante de nuestra querida Francelina. Sus 20 primeros años podemos decir que vivió una vida muy sufrida de supervivencia y trabajo, pero también se puede asegurar que fue la gran escuela de su vida para despertar su gran inteligencia y su gran amor por todo lo que le rodea. Su estancia en Francia también tiene dos etapas, de amores y desamores, de trabajo duro y de estabilidad emocional a través de su pareja Claude Robin y el sentirse una de las grandes estrellas al adentrarse en el mundo del baile de salón.

Su tercera etapa para de una forma desconectar con todo lo de atrás y empezar una nueva vida sin olvidar consistió en venirse a España, a la Comunidad Valenciana, concretamente a Villajoyosa, Alicante y de esta forma realizar su sueño, que es adentrarse en el mundo de la cultura, a través del baile, la poseía y la prosa. Por supuesto, no con el ánimo de que ésta sea su profesión, sino con el de disfrutar de algo para lo que había nacido, pero que no pudo realizar por no haber nacido en el lugar o sitio idóneo.

Su llegada a Granada Costa podemos decir que ha sido un rayo de luz para ella, pero yo no lo tengo muy claro, porque creo, que el rayo de luz ha sido para Granada Costa, pues a pesar de nuestros 17 años de andadura, Francelina Robin nos demostró el día 21 de abril que puede ser un ejemplo a seguir para una gran parte de los asociados al proyecto de cultura Granda Costa. Es así, pues en poco más de 3 años ha publicado 3 libros: Camino de mi vida, una poesía y una rosa y De tres hermanas ¿A cuál llamas cariño?, aparte de haber participado en varias antologías poéticas y circuitos culturales y habernos cautivado con su gran puesta en escena en el baile.

Desde mi cargo de Presidente del Proyecto Nacional de Cultura, les deseo a mi hermana Francelina (como ella me llama) y a su marido Claude larga vida, larga felicidad, y que sigan con ese gran talante que sentimos todos los asociados al Proyecto Cultural Granada Costa como un rayo de luz.

José Segura Haro
Presidente del Proyecto Nacional de Cultura Granada Costa