Tengo cabeza pequeña pero tiene muchas cosas dentro

Cuando se tiene hambre es porque hay ganas de comer, pero si es bien presentado, todavía más debe apetecer. Por eso, les voy a proponer unos platos cocinados por mí, porque soy pequeñita pero mis manos saben hacer muchas cosas, sería bueno también que yo tuviese ganas de comer, ese tiempo ya pasó, ahora yo quería encontrar a alguien para que me lo haga. Porque yo soy pequeñita pero todavía más pequeñita me voy a quedar porque no tengo ganas de comer, qué pena, con lo que me gustaba comer y cocinar. Aquí les presento mi pan caliente y más cosas que son para acompañar el pan y sin olvidar los tomates cherry, mis aperitivos, todo inventado, no copiado, esto es poesía, yo soy autora y cocinera, busco siempre cosas nuevas en mi cabeza, es como escribir, soy feliz porque creo que nuestro director, José Segura Haro, Presidente de Granada Costa, da valor a mis trabajos. Incluso sufriendo, con muchas enfermedades y tristeza Dios me dio una recompensa, aunque no estudié, aprendí a escribir, a leer y a hacer todo como puedo, ¡me gusta todo perfecto!

Les quiero presentar mi aperitivo goloso, para que sepan que no soy pequeña por no saber hacer de comer, les voy a mostrar un poquito de la sabiduría de mis manos y mi cabeza, son pequeñitas y curiosas para quien quiera ver que soy habilidosa. Hay quien hizo descubrimientos en la vida, yo también hice en la mía, porque ni sabía lo eran los huevos estrellados hasta cuando me los daban los vomitaba, no sabía comer pero era muy curiosa e ingeniería, comía fuera y llegaba a casa y cocinaba la misma comida, ¡pero mejor! Esto es simple, es lo que cocinaba todos los días en mi casa. Ahora se habla de la gran cocina y es otra cosa. Éstas son recetas para todos los días, simples y gustosas, por eso, yo no solo escribo poesía y prosa también hago cocina gustosa. La cocina tiene que hacerse con amor y bien presentada para que, en los platos, no quede nada. Esto fue una cosa que me encantaba hacer: ir al mercado y ver las verduras frescas, las frutas, las carnes frescas, el pescado y, de ahí, las ideas salían y el plato era ritmado, como la poesía, puede ser variado. Depende de su paladar, somos los que hacemos hablar al paladar por un plato.

Presentarles mi pan caliente para comer los entrantes, todo hecho en mi casa, no entran congelados ni conservas, ¡son como yo, todo fresco! adoraba cocinar, comer y hacer comer a los demás, recibía tantos elogios cuando trabajaba fuera, como en mi casa cuando recibía a gente, con poca cosa hacía de comer, ahí me daba calma el saber, querer y el amor de ocuparnos de lo que hacemos, la cocina es amor cuando trabajamos nuestras verduras, frutas, pescados y carnes frescas, no tiene nada que ver con lo que comemos en ciertos sitios.

Pues yo todo lo que sea, a mi me gusta todo perfecto, nada de grasas, todo sano para la salud, pero no es por eso por lo que estoy enferma, no es por la comida, les voy a presentar un plato principal muy simple, que lo comen con gusto si lo hiciera la pequeña bailarina, es hecho como pasos de baile, siempre justos, al compás de la música. Siempre justo para ser justo el baile, si les gusta, sonrían y una buena comida comen y les satisface, veremos si un día tuviera un alivio y les puedo hacer un plato para todos los amigos comer, sería una felicidad, una buena señal porque significaría que me encontraría bien para poder andar y hacer. Como este cordero al horno con judías verdes y patata. Mi trucha con almendras y patata también, es con verduras que casa mejor, con su mojo hecho con aceite de oliva, un poco de mantequilla light, limón y almendras tostadas ¡está muy bueno! Háganla y prueben y me dirán su opinión.

Tenemos que pensar que la cocina es un poema y la rima son unos elementos con los otros, como una sobremesa, es lo mismo, cuántas hice en mi vida y nunca nadie me enseñó, fue como con el baile y con la escritura, nunca nadie me enseñó, la cocina la hacía y calculaba en la cabeza, esto debe ir con esto, pero yo grababa todo lo que veía en mi cabeza y mi paladar y venía a casa y me ponía a cocinar, hacía de comer para millonarios que me robaban y si hoy me hubiesen pagado los derechos del estado, yo hoy podría escribir más libros, para ver la vida de la pequeñita que cuidaba cabras, ovejas y vacas en el monte pero tampoco pensaba que acabaría siendo escritora. Tanta hambre pasé y tantos platos de comida hice en mi vida. Por eso, tengo algunas personas de la familia que dicen que yo soy el honor de la familia, que soy única y que nadie salió a mí. Para mí es un honor, luché por ese mundo, luchar y aprender sin estudiar, pero yo prefería ser más amada porque me siento abandonada, solo hay una cosa que no se me olvida infelizmente, la enfermedad, pero, incluso a rastras y con pastillas sigo adelante. Aquí mi cocina es simple pero también puedo hacer cosas grandiosas, mi madre no me enseñó nada, solo a ser honesta, limpia, seria y honrada pero me dio unas manos de oro, que Dios la bendiga allá donde esté, por eso, ella me quería mucho.

A mí me gusta todo perfecto, que sea una casa bien limpia, una señora chic, bien vestida, tiene que tener el resto que va con esa belleza, una bella mesa para comer, bella vajilla, bellos manteles, aunque no sean caros, ¡con un toque de gusto basta! todo lo que conlleva que hagamos y todo lo que hago con mis pequeñas manos y mi corazón, por eso, decidí mostrar a todos que no es por ser pequeñita que no sé hacer muchas cosas, ¡ay, quién me diera poder! pero si Dios quisiera, tal vez todavía pueda hacer alguna cosa en recuerdo para Granada Costa. Este corazón de chocolate y naranja muy dulce. Esta naranja amarga preparada al final de la comida para hacer bien la digestión, con sus ingredientes junto al fruto natural.
A nuestro director José Segura Haro, a Carmen Carrasco, Delegada Nacional de poesía, a Inma Rejón, Delegada de Canto Granada Costa Nacional Cultural y a todos los que me aprecian con cariño, ¡a mí me gusta toda la gente, pero no me gusta comer!

P.D: Menú de fin de semana, ¡Espero que les guste! Que vean que sé hacer alguna cosa. Francelina Robin