Poema de Navidad y Año Nuevo

Tú, mi querido amigo, debes merecerlo,
tienes que hacerlo de nuevo, sé que no es fácil,
pero intenta, experimenta conscientemente.
Es dentro de ti donde el Año Nuevo
se esconde y espera para siempre.

Entre la luna y las estrellas, en la sonrisa de un niño,
en el canto de los pajaritos, cada día es año nuevo.
Una mirada, una esperanza… en la armonía de los colores,
en la naturaleza olvidada, en la brisa fresca,
en la propia esencia de la vida, todos los 24 y 25 son Navidad.

En el arroyo cristalino, pequeño criado del mar,
en las olas que bañan las playas en la clara luz de la luna.
Todo salpicado de estrellas en la inmensidad del universo,
cada día es Año Nuevo en la oscuridad del infinito,
en el simple placer de verlas en los secretos de esta vida.

En la germinación de la semilla todo el día es Año Nuevo,
en los movimientos de la tierra que gira sin cesar,
Cada día es Navidad y Año Nuevo, rocío sobre la hierba,
en la pasarela que encanta el olor que proviene de la tierra
y en el sol naciente, todo el día y el año será dos mil veinte.

En flores que florecen perfumando la atmósfera,
en las nuevas hojas que brotan anunciando la primavera.
Eres capaz y eres la esperanza de los ojos de tus hijos.
Cada día es Año Nuevo, es colorido y bello,
Eres paz, eres amor, la alegría de Dios.

No hay vida sin retorno ni retorno sin vida,
en el ciclo de la naturaleza, en este constante ir y venir
En lo que brota y se renueva, en la vida que sigue adelante,
en quien siembra bondad, en quien ayuda al hermano
cosechando felicidad, cumpliendo tu misión.

Cada día es Año Nuevo, entonces ¡Feliz Navidad y Año Nuevo!
Que el Año Nuevo no sea como el otoño de la vida,
donde caen las hojas dejando solo recuerdos
de días buenos y malos, pero que sea como la primavera
de la vida que produce frutos y de los frutos semillas,

donde se pueden sembrar todos los días para ser cosechados
cada amanecer de cada día, porque Dios
tiene el poder de todos para hacer creer que el rey ha nacido
y ocho días más tarde se va el viejo año,
trayéndonos la esperanza de que el próximo año aquí estamos.

© Francelina Robin