Platos tradicionales de donde nací…

Platos tradicionales de donde nací y que nunca en casa de mis padres comí

Todos estos platos yo los sé cocinar, pero cuando era pequeñita ni sabía qué era comer, aprendí a comer con mucha dificultad a los 15 años y cuando veía la comida me daba ganas de vomitar, no conocía la alimentación. Pero en las casas en las que trabajé no tenía derecho a comer, solo me daban pasta, arroz o patatas y en casa de mis padres solamente comíamos sopa, harina, agua y una cucharadita sopera de aceite y unos pocos brócolis verdes, por la mañana, al mediodía y por la noche.

Si nos preguntan cuál es el ingrediente más famoso de la cocina portuguesa, es, por supuesto, el bacalao. Que en aquellos tiempos era la comida del pobre, aunque yo solamente lo comía en navidad, lo comíamos cocido en agua, ¡era el plato de fiesta!, se lo regalaban a mis padres ya que ellos no tenían dinero. Ahora es un plato de ricos, el bacalao es muy importante en el país luso, tanto históricamente, económicamente como culturalmente, pues incluso se exhibe en muchos lugares como en museos, ferias, etc.

El bacalao es el ingrediente estrella, hay un dicho portugués que señala que hay 365 formas diferentes de cocinar el bacalao, una para cada día del año, ¡aunque creo que se quedan cortos! Se prepara con aceite de oliva, cebollas, patatas, pimientos y cualquier otro ingrediente que te puedas imaginar, cualquier plato de bacalao portugués siempre será delicioso, esto no se lo cuento porque me llamen portuguesa. El método y los ingredientes que elija van a depender del gusto personal de cada uno. Pasa igual con los jardines, al igual que al decorar los pueblos de Portugal con flores, es muy fácil hacer los dos con amor y con pasión. Es muy típico encontrar estos platos muy conocidos en los menús de los restaurantes de mis raíces.

En Minho, donde yo nací, en el norte, el bacalao es incluso más famoso que en el resto del país. En Viana do Castelo todavía puedes visitar los astilleros donde se construyó la flota de barcos pesqueros del bacalao. El Gil Eannes es el barco más famoso de la flota, un homenaje a uno de los grandes navegantes del siglo XV que, hoy en día, se utiliza como un hotel inusual y da nombre un plato de bacalao hecho con garbanzos, este plato yo lo hacía mucho antes, aunque además de garbanzos lleva más verduras. La cocina es una arte, como el baile, la poesía o la escritura.

También podemos encontrar el bacalao en una infinidad de combinaciones, por ejemplo el bacalao asado al horno con aros de cebolla, aceite de oliva y ajo “a la Lagareiro”, normalmente se sirve con patatas al ajillo y aceite de oliva que llaman“batatas a murro”, es decir, patatas al golpe. Además, como alternativa, también está el bacalao asado al horno con una cremosa salsa bechamel y patatas fritas llamado “bacalhau com natas” o frito con patatas, cebolla y huevos revueltos “bacalhau à Brás” o salteado con patatas cocidas y huevos cocidos llamado “bacalhau à Gomes de Sá”. Yo nunca pensé que acabaría siendo una enamorada de la cocina, me pasó igual con el baile y con la escritura, incluso con ser ama de llaves, todo lo que hice fue con amor y pasión, menos ser esclava, aunque todo forma parte de mi vida.

También cabe mencionar que a los portugueses se les conoce por su fama como aficionados a los postres y podemos encontrar, literalmente, centenas de postres desde pasteles, tartas, muses, pudines y riquísimas mezclas de huevo con azúcar para comer con cuchara. Cada región tiene su propia especialidad, pasteles y postres conventuales originarios del siglo XV, que han contribuido en el auge y en todo el interés en los dulces. El azúcar se introdujo en este momento convirtiéndose en un abundante ingrediente gastronómico de las colonias portuguesas, y los huevos, especialmente las yemas, también eran abundantes ya que Portugal era el mayor productor europeo. Uno de los postres más conocidos es los “pasteis de Belém” que pueden ver en la fotografía. Para finalizar les voy a presentar una receta tradicional que espero que les guste y se animen a hacerla:

ARROZ DE MARISCO À PORTUGUESA

Ingredientes:

  • Mariscos Variados (una langosta, 500 gramos de gambas, 1kg de almejas y 2 patas de buey de mar)
  • 350gr de arroz de grano largo
  • 1 cebolla picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 750 ml de agua
  • 250 ml de vino blanco
  • 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas soperas de tomate triturado
  • 1 manojo de perejil picado
  • Sal

Preparación

1. Cocer el marisco con agua, sal y guindilla. Hervir el aceite en una olla y añadir las almejas. Tapar y mover hasta que abran. Filtrar y reservar el jugo.
2. En una olla poner aceite de oliva, cebolla, ajo y tomate triturado. Hacer un rehogado y añadir el agua de las almejas, el vino y el agua. Dejar hervir, añadir las patas de buey de mar y el arroz y dejar cocinar.
3. En cuanto el arroz esté medio cocido, (alrededor de 12 minutos) introducir la langosta y las gambas, mezclar todo y cocinar durante 2 o 3 minutos más. Añadir las almejas y tapar. Este arroz debe quedar caldoso.

© Francelina Robin

YO NO SÉ

¡No te consigo encontrar!
Dices blasfemas, gritas!
Disgustada, lloro tu dolor infinito
Te murió un amor… ¡Lo sé bien!

También de mí partió una quimera,
dando golpes en mi alma,
Lloro bajito, me trago las ansias
Espero que llegues, que entres,

Que pase el viento
¡Que el mar se calme también!
Que encuentre en mi pecho
el muelle sereno para aquel abrazo.

Aún te amo
¡Te quiero como antes!
Y entonces era y es tan diferente
¿Y entonces?

No me mires desde arriba ni desde el lado
¡Soy yo!
Soy una niña perdida a la espera,
Me parte el corazón.

¡Nunca estás cuando te llamo!
¿Lo sabias? ¿no?, ¡te necesito, siempre!
¡A todas horas es tiempo de que estés aquí!
Lástima que no entiendas que todo es solo eso,

Ya estoy pensando lo que pasa en mi corazón!
Queda muy poco tiempo y es tanto el tiempo en soledad
que me quedo sola, hablando conmigo
mirando dentro de mí,

pensando en cómo se siente tu corazón,
¿Qué pasó entre nosotros? ¡No lo sé!
¡Quería tanto rendir mi alegría en tu mano!
¡Como si fuera seda! Y estar así, ante el cielo,

La puerta abierta, tú, yo y Dios mirando
Nuestro amor,
La constante renovación de nuestro descubrimiento.
¡El amor infinito de nuestra unión!

¡Solo eso!, pero nunca estás cerca,
¿O estás?, ¡no te veo!
Oh, pobre ilusión, ¿Estaré ciega?
¡Oh, juventud lejana!
¡Oh, vida que giras y te escapas entre mis manos!

© Francelina Robin