Petición De Amor Para El Año

Por eso, queda aquí una petición
de esta humilde amiga:
No dejes que la vida pase en blanco
y que las pequeñas adversidades
sean la causa de grandes tempestades…
la mejor parte de mí.
Yo voy por este camino,
segura de que todo es en vano.
Que todo es menos que el viento,
yo amo todo lo que fui, todo lo que ya no es,
el dolor que ya me duele la antigua y errónea fe,
el ayer que el dolor dejó, lo que dejó alegría
sólo porque fue y voló
y hoy es ya otro día.
Mi camino todavía no
terminó, la realidad te acoge diciendo que, por delante,
el horizonte de la vida necesita
tus palabras y tu silencio.
Si mañana sientes nostalgia,
acuérdate de la fantasía y sueña
con tu próxima victoria.
Victoria que todas las armas
del mundo no podrán obtener,
porque es una victoria que surge
de la paz y no del resentimiento.
Es cierto que encontrarás situaciones
tempestuosas de nuevo,
pero deberás ver siempre
el lado bueno de la lluvia que cae
y no la faceta del rayo que destruye.
Si tú eres joven atiende a quien
te llame «bella», luchar
por quien te rechaza
es casi llegar a la perfección.
La juventud necesita sueños
y se nutre de recuerdos,
así como el lecho de los ríos
necesita que el agua circule
y el corazón necesita de afecto.
No hagas del mañana
el sinónimo de nunca,
ni que el ayer sea lo
mismo que nunca más.
Tus pasos se quedaron,
mira hacia atrás, pero ve adelante
porque hay muchos que necesitan
que llegues para poder seguirte.
Ya no se encantarán
mis ojos y tus ojos,
ya no hay adoración
junto a ti, mi amor.
Pero a donde vaya llevaré
tu mirada y hacia donde camines
llevarás mi dolor.
Fui tuya, fuiste mío.
¿Qué más? Juntos hicimos
una curva en la calle por
donde el amor pasó.
Fui tuya, fuiste mío.
Tú serás de aquella que te ame,
de aquel que corte en tu
granja lo que sembré yo.
Me voy. Estoy triste,
pues siempre estoy triste.
Vengo de tus brazos,
no sé a dónde voy.
Desde tu corazón me dice
adiós un niño. Y yo le digo
adiós canción de otoño,
perdóname, hoja seca,
no puedo cuidar de ti.
He venido para amar en este mundo,
y hasta del amor me perdí.
¿De qué sirvió tejer flores
por las arenas del suelo
si había gente durmiendo
sobre mi propio corazón?
¡Y no pude levantarla!
Lloro por lo que no hice
y por mi debilidad
es que soy triste e infeliz.
¡Perdóname, hoja seca!
Mis ojos sin fuerza están, velando
y rogando a aquellos que no se levantarán.
Tú eres hoja de otoño volando por el jardín.
te dejo mi nostalgia
¿por qué no tienes pena de mí?

© Francelina Robin